Hay espacios que dejan de encajar sin avisar. Un baño que ya no resulta cómodo. Una distribución que estorba. Una sensación persistente de desgaste. Un baño antes y después en Madrid suele aparecer entonces como una búsqueda casi intuitiva. No se trata solo de cambiar azulejos, sino de recuperar orden, luz y coherencia en uno de los lugares más usados de la casa. En Anbadul lo vemos a diario: viviendas que funcionan, pero que piden una actualización pensada con calma. Reformar un baño no es empezar de cero, es entender qué merece la pena cambiar para vivir mejor. Y esa historia, la del antes y el después, merece contarse.